# Carta 10 aniversario – Aisoy

# Carta 10 aniversario – Aisoy

Hoy es un día especial: ¡Celebramos 10 años de Aisoy! Me emociona pensar lo rápido que han pasado y las grandes cosas que hemos logrado con este proyecto.

Comenzamos Aisoy con mucha ilusión y pasión. Queríamos construir el C3PO de Star Wars. Nada más y nada menos. Un asistente familiar con muchas posibilidades. ¡Y lo conseguimos! Aunque aún no era el momento para el mercado.

Por el camino también conseguimos otras muchas cosas. Ayudamos a democratizar la robótica: lanzamos al mercado el primer robot social de consumo del mundo con interfaz basada en lenguaje natural. Hoy en día es algo común, pero hace 10 años nos miraban como si fuéramos lo que éramos: unos frikies.

También conseguimos que el precio fuera similar al de un móvil de la época. Eso significó realizar todo un reto de ingeniería: diseñamos y fabricamos un miniordenador desde cero, más potente que las Raspberry Pi que utilizamos actualmente y a un coste no mucho mayor. Y aunque suene a increíble diseñado, fabricado y ensamblado íntegramente en España.

También fuimos el primer robot del mundo programable con un entorno visual diseñado por nosotros y posteriormente con Scracth, la plataforma de programación más utilizada en el mundo educativo. Gracias a ello, uno de nuestros robots está en el prestigioso MIT de Estados Unidos.

Esto en el plano técnico.

Que sepamos, hay robots Aisoy en 25 países de los 5 continentes. Más de 3.000 niños en 100 colegios ya los han utilizado. ¡Y más de 800 familias!

Hemos cambiado la vida de personas como Juan (un niño con autismo), que nos abrió los ojos sobre el poder de nuestros robots para mejorar la calidad de vida de las personas. Y la de otros seres anónimos, que te dan los buenos días agradeciendo la labor que nuestros robots están realizando ayudándoles en su día a día. No hay mejor energía para seguir haciendo lo que hacemos con pasión renovada.

Y todo eso hecho en España. Hemos demostrado que con muy poco se pueden hacer grandes cosas incluso aquí, pese a las dificultades que supone el lanzar y desarrollar un proyecto de una dimensión estelar.

Bueno, esto es un repaso rápido de lo que ya hemos hecho. Pero hoy comienza una nueva etapa.

Si hace 10 años quisimos construir un asistente robótico familiar y lo hicimos, ahora queremos alcanzar otro sueño.

La transformación digital nos está trayendo cosas muy buenas, pero al ir tan rápido, requiere que nosotros en nuestra dimensión humana, tengamos que adaptarnos para que no nos provoque desajustes mentales como por ejemplo el estrés.

Necesitamos adaptación y alguien que nos ayude a desarrollarnos como personas y como profesionales. Alguien que saque lo mejor que llevamos dentro. Tenemos a nuestros padres, a nuestros amigos, a nuestros profes, a mucha gente. Sin embargo, todo va tan rápido que no es suficiente y, además, ellos también tienen que adaptarse.

Necesitamos un poquito más de ayuda. Alguien que nos ayude a trabajar aquellos puntos donde flaqueamos, a desarrollar aún más aquello en los que somos realmente buenos. Que sea de confianza y siempre esté de nuestro lado. Que no nos juzgue. Que nos ofrezca motivación, estimulación, retos para superarnos y también pausa para ver y pensar las cosas desde otros puntos de vista desarrollando nuestro propio criterio. Que nos ayude a ser mejores seres humanos en cualquier plano, en definitiva.

Necesitamos un mentor personal

Como no hay mentores disponibles para cada uno de nosotros, hemos decidido crearlos. Un mentor robótico. Al principio nos ayudará de forma humilde con tareas básicas como el desarrollo de capacidades lingüísticas y lógico-matemáticas entre otras, para posteriormente desarrollar otro tipo de habilidades que nos ayudarán a conseguir otros objetivos más complejos.

Hoy comienza una nueva época donde los mentores robóticos serán una herramienta complementaria que nos ayudará a mejorar nuestras capacidades humanas.

Hoy anunciamos la nueva generación de mentores robóticos personales Aisoy KiK.

Hoy comienza un nuevo sueño para nosotros en el que esperamos que nos acompañéis porque pensamos que será un motor de cambio para mejorar nuestras vidas.

Por último, quiero agradecerte a ti que estés a nuestro lado, que sigas confiando en nosotros y en nuestro proyecto, que nos apoyes y que sepas disculpar las veces que no estamos a la altura. Sabemos que los retos que nos marcamos son muy exigentes, pero con pasión y perseverancia tratamos de mejorar día a día.

¡Muchísimas gracias por tu apoyo!